Descubre la nuda propiedad
La venta de la nuda propiedad es una opción para monetizar la vivienda, especialmente enfocada en mayores de 65 años que no quieren abandonar su hogar.
Jubenial te permite vender tu vivienda y seguir disfrutando de ella hasta que decidas. Obtén una fuente de ingresos extra durante la jubilación sin abandonar tu hogar.
Sin compromiso. Valoración gratuita.
Tu hogar es el mejor aliado en tu jubilación
La venta con alquiler garantizado —lo que llamamos alquiler vitalicio— es una modalidad de transacción inmobiliaria en la que el propietario de una vivienda vende la propiedad, pero simultáneamente firma un contrato de alquiler con el comprador, garantizando así el derecho a seguir viviendo en la vivienda por un período determinado. Este acuerdo proporciona beneficios tanto para el vendedor como para el comprador.
Qué se acuerda exactamente y qué obtiene cada parte
Lo que gana con el alquiler vitalicio de Jubenial
Por qué el alquiler vitalicio interesa a quien invierte
Un proceso sencillo y transparente, sin presiones ni compromisos
Nos cuentas un poco sobre tu situación y tu vivienda. Es rápido y no te compromete a nada.
Un asesor de Jubenial te contacta para entender mejor tu caso, responder tus dudas y explicarte cómo funciona todo.
Hacemos una valoración profesional de tu propiedad. Es gratuita y sin compromiso.
Te presentamos una oferta detallada. Tú decides si te interesa, sin presión de ningún tipo.
Si decides seguir adelante, te acompañamos en cada paso del proceso hasta que recibas tu dinero.
No estás vendiendo, no estás firmando nada. Solo estás explorando una opción que puede ayudarte.
Resolvemos las dudas más comunes sobre el alquiler vitalicio
La venta con alquiler garantizado es un proceso mediante el cual un propietario vende su inmueble a un inversor o comprador y, simultáneamente, firma un contrato de alquiler que le permite seguir viviendo en la misma propiedad. Esto proporciona liquidez al propietario sin necesidad de abandonar su hogar.
Liquidez inmediata: recibe una suma significativa de dinero por la venta del inmueble.
Permanencia en la vivienda: puede seguir viviendo en su hogar bajo un contrato de alquiler.
Seguridad y estabilidad: se garantiza la estancia en la vivienda por el periodo establecido en el contrato de alquiler.
Ahorro en gastos: deja de pagar ciertos gastos del inmueble como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), las derramas de la comunidad y el seguro del continente.
El precio de venta se fija según el valor de mercado del inmueble y la esperanza de vida de los actuales propietarios y futuros inquilinos del inmueble. En el caso de haber tasación se utiliza este valor en vez del valor de mercado del inmueble.
Durante la formalización del contrato se firma la compraventa del inmueble y el contrato de alquiler ante un notario. Una vez firmados los documentos, el propietario recibe el dinero acordado por la venta.
La venta se formaliza en escritura pública de compraventa ante notario, inscribiéndose en el Registro de la Propiedad.
El contrato de alquiler, firmado junto con la compraventa, se eleva a público e inscribe en el Registro de la Propiedad, garantizando al arrendatario la protección bajo la Ley de Arrendamientos Urbanos (art. 13.1 LAU) y evitando la rescisión o modificación por parte del comprador.
El inquilino, que es el antiguo propietario, es responsable del mantenimiento ordinario del inmueble, asegurando que la propiedad se mantiene en buen estado. El nuevo propietario se encarga de las reparaciones estructurales mayores y del seguro del continente.
Generalmente cualquier tipo de inmueble residencial puede ser elegible para la venta con alquiler garantizado, siempre que cumpla con los criterios establecidos por los inversores o compradores interesados.
Completa este formulario y nos pondremos en contacto contigo en menos de 24 horas
La venta de la nuda propiedad es una opción para monetizar la vivienda, especialmente enfocada en mayores de 65 años que no quieren abandonar su hogar.
La renta vitalicia inmobiliaria es una solución financiera dirigida a personas mayores de 65 años que quieren obtener una pensión a través de su vivienda.